Canales

En la República Checa hay muchos lugares con un pasado "oscuro", hay un desbordante número de  leyendas en el límite entre lo real e irreal y una cantidad casi infinita de fenómenos misteriosos y enigmáticos.

La plaza Svornosti, los murales, una flor roja, un castillo, una familia y la leyenda de la Dama Blanca… algunas excusas para un paseo fantasmal por esta encantadora ciudad checa.
El poder de atracción del medio audiovisual logra captar nuestra atención en numerosas ocasiones, hasta el punto de viajar a un destino solamente por haber visto una película o un vídeo musical en el que aparecen paisajes y lugares que nos apetecería visitar.
Más conocida por su vinculación con al cerveza České Budějovice cuenta con un casco antiguo interesante donde destaca su espectacular plaza Mayor.
Las magníficas construcciones señoriales que salpican todo el territorio de Chequia son un reclamo ineludible para los viajeros. Hay desde pequeños palacios de campo hasta grandes y fastuosos castillos que exhiben colecciones de objetos asombrosas. Viajemos en el tiempo con dos invitados especiales: Jiří Hulob, director del castillo Hruby Rohozec, y Javier Carrión, periodista especializado en viajes.
Con más de 200 castillos y palacios distribuidos en todo su territorio, cualquier viaje a Chequia debe incluir la visita a alguna de estas majestuosas obras arquitectónicas llenas de historia, de objetos asombrosos y de leyendas sobre fantasmas. En los castillos de Praga, Hluboká, Karlštejn, Konopiště, Bouzov, Bečov, Kroměříž y el Paraíso de Bohemia, tu imaginación estará a sus anchas.
El objetivo de la princesa María Eleonora de Liechtenstein y su esposo el príncipe Johann Adolf II de Schwarzenberg era dejar boquiabiertos a sus invitados con la exquisita decoración y los lujos de su castillo de Hluboká, en Bohemia del Sur. Y vaya que lo consiguieron: hasta el día de hoy su belleza sigue surtiendo efecto en los miles de visitantes del llamado “Windsor checo”.

El reconocido periodista uruguayo Homero Fernández visitó Chequia y les escribió una carta entrañable a sus pequeños hijos, que es a un tiempo un aliento para que los viajeros más jóvenes se llenen de curiosidad y anoten varias ciudades checas en su lista de deseos.

Alfons Mucha fue un pintor fenomenal, el icono de la secesión europea y un genuino maestro en el trabajo con la luz y las sombras. Pintaba espléndidos cuadros y carteles, diseñaba joyas, papeles pintados y envolturas de chocolates. Nació en el sur de Moravia y la “Senda de Mucha” nos recuerda aquí los lugares de su acción.
Resulta muy acertado afirmar que Brno tiene su chiste (o sus chistes). Algo que se comprueba, con una sonrisa en la boca, cuando se escuchan las historias que rodean a varios atractivos de la ciudad.

Facebook

Seleccione una región:

Twitter / X

Seleccione una región: