A este remoto rincón del sureste de Moravia hace años que vienen en peregrinación amantes de la arquitectura contemporánea aunque como he descubierto hace unas semanas es sobre todo un lugar perfecto para ver cómo, a veces, la utopía puede terminar haciéndose realidad.
Entre bostezos y emoción por lo que estamos por vivir nos dirigimos a la Hauptbahnhof de Múnich, donde nos espera a las 10:05 horas nuestro tren con destino a joya de Chequia, Praga. Algo desvelados por el ritmo del viaje, pues ya es el día número 9 de 17 en Europa. Una ruta invernal de París hasta Amsterdam, con un grupo de 26 mochileros locos por viajar a los cuales ya llamamos amigos.
Volver a esos lugares donde disfrutamos de unas agradables vacaciones, o visitar ciudades y monumentos que tenemos en el punto de mira desde hace tiempo, es posible incluso sin salir de nuestro hogar. Acomódate en tu mejor butaca porque este vuelo está a punto de partir.
¿Una cena diferente en Praga, sobre un lujoso barco, mientras se disfruta la ciudad que se va transformando con la iluminación nocturna? Tienes que navegar por el río Moldava.
Cada aspecto del bucólico y bello pueblo de Třeboň, en Bohemia del Sur, está relacionado con el sofisticado sistema de estanques y canales que lo rodean, donde aseguran que hasta el diablo metió la cola, pero para bien.
Emprendedores, ingeniosos, trabajadores, de espíritu mercante y mucha mano izquierda para la exportación… El pasado comunista de Chequia a menudo eclipsa, desde la distancia, una esencia nacional: su industria y espíritu proactivo.
Velar porque las tradiciones no caigan en el olvido es labor de todos y en todos los campos. Valorar el pasado y esas raíces sobre las que se asienta la cultura, la gastronomía o la arquitectura no excluye que se avance hacia el futuro ofreciendo una mirada renovada y adaptada a nuestros tiempos. Del pasado y presente de la gastronomía y de la impresión en añil te hablamos en este artículo.
Praga es una ciudad para admirarse desde lo alto y uno de los mejores sitios para hacerlo, es el mirador de la Tower Park Praha. Allí también es posible tomar un café, mirar detalles urbanos con los telescopios, cenar delicias u hospedarse en un hotel de una sola habitación.
A menos de una hora al norte de Praga se encuentra el único campo de concentración de la época nazi en el territorio checo: Terezín. Es importante conocer las partes más truculentas de la historia para evitar que se repitan, olvidarlo podría ser un craso error. Además al visitarlo sorprenden algunos aspectos tanto de la fortaleza como de la población que estuvo allí recluida.
¿Te gustaría comprar un souvenir típico y muy original de tu viaje a Chequia? Toma nota de estas opciones que causan admiración, momentos de gloria en el paladar o sonrisas agradecidas de quienes reciban el regalo.