Para los amantes de la buena mesa, uno de los grandes placeres de un viaje a Chequia es sin duda tener la oportunidad de descubrir su enorme variedad de vinos y si es posible, hacerlo en el sur de Moravia donde se elabora más del 96% de su producción. Por cierto en checo vino se dice vino, por lo que el primer paso ya está dado.