Cervecerías centenarias, minas de uranio con un oscuro pasado, fábricas de lujoso cristal de Bohemia… La República Checa cuenta en su territorio con una larga lista de enclaves en los que el patrimonio industrial se ha convertido en una atractiva alternativa turística que permite descubrir el país de una manera original y divertida.
Si cuando viajas te gusta escuchar leyendas, buscas lugares envueltos en un halo mágico o donde, según cuentan, se concentran energías, esta ruta por la Chequia más mística y espiritual es para ti.
En la República Checa hay muchos lugares con un pasado "oscuro", hay un desbordante número de leyendas en el límite entre lo real e irreal y una cantidad casi infinita de fenómenos misteriosos y enigmáticos.
La plaza Svornosti, los murales, una flor roja, un castillo, una familia y la leyenda de la Dama Blanca… algunas excusas para un paseo fantasmal por esta encantadora ciudad checa.
Las magníficas construcciones señoriales que salpican todo el territorio de Chequia son un reclamo ineludible para los viajeros. Hay desde pequeños palacios de campo hasta grandes y fastuosos castillos que exhiben colecciones de objetos asombrosas. Viajemos en el tiempo con dos invitados especiales: Jiří Hulob, director del castillo Hruby Rohozec, y Javier Carrión, periodista especializado en viajes.
Con más de 200 castillos y palacios distribuidos en todo su territorio, cualquier viaje a Chequia debe incluir la visita a alguna de estas majestuosas obras arquitectónicas llenas de historia, de objetos asombrosos y de leyendas sobre fantasmas. En los castillos de Praga, Hluboká, Karlštejn, Konopiště, Bouzov, Bečov, Kroměříž y el Paraíso de Bohemia, tu imaginación estará a sus anchas.
El objetivo de la princesa María Eleonora de Liechtenstein y su esposo el príncipe Johann Adolf II de Schwarzenberg era dejar boquiabiertos a sus invitados con la exquisita decoración y los lujos de su castillo de Hluboká, en Bohemia del Sur. Y vaya que lo consiguieron: hasta el día de hoy su belleza sigue surtiendo efecto en los miles de visitantes del llamado “Windsor checo”.
El famoso ingeniero y diseñador de autos Ferdinand Porsche nació en 1875 en el distrito Vratislavice nad Nisou de la ciudad de Liberec, que por aquel entonces formaba parte del Imperio Austrohúngaro. La casa donde vivió sus primeros 18 años se ha transformado en un interesante museo.