Castillos Checos: Sueños hechos realidad

Con más de 200 castillos y palacios distribuidos en todo su territorio, cualquier viaje a Chequia debe incluir la visita a alguno de estas majestuosas obras arquitectónicas llenas de historia, de objetos asombrosos y de leyendas sobre fantasmas. Tu imaginación estará a sus anchas.

Por: Jess Garbarino

Publicado: Septiembre 11, 2020

  1. El más famoso

Imprescindible. El Castillo de Praga es una de las visitas que nadie se pierde cuando viaja a Chequia. El monumento más grande y espectacular del país incluye la Catedral de San Vito, la Basílica y el convento de San Jorge y el Palacio Real, además de conservar las Joyas de la Corona de Bohemia. El edificio sufrió muchas modificaciones desde el siglo IX, cuando inició su construcción. Actualmente, un sector del Palacio Real funciona como residencia oficial del presidente de Chequia. Además, allí todos los días a mediodía se puede ver el pintoresco cambio de guardia.

  1. Nobles caprichos

El objetivo de la princesa María Eleonora de Liechtenstein y su esposo el príncipe Johann Adolf II de Schwarzenberg era dejar boquiabiertos a sus invitados con la exquisita decoración y los lujos de su castillo de Hluboká, en Bohemia del Sur, a 11 kilómetros de České Budějovice. Tanto lo lograron que hasta el día de hoy sigue asombrando a los visitantes. La magnífica residencia es conocida como el “Windsor checo”, ya que los príncipes se inspiraron en el castillo inglés para darle la actual apariencia a su propiedad más mimada.

  1. Fortaleza fotogénica

El castillo de Karlštejn fue uno de los sueños del emperador Carlos IV, rey de los bohemios, quien ordenó su construcción en 1348, y hoy es considerado el castillo más fotogénico de Chequia. La imponente fortaleza fue utilizada durante muchos años para custodiar los tesoros reales y se alza sobre una colina rodeada de bosques, donde se accede atravesando un pequeño y pintoresco pueblo. El castillo medieval de Karlštejn se encuentra a 32 kilómetros al suroeste de Praga y se puede llegar tanto por carretera como en tren.

  1. Amor y tragedia

El castillo de Konopiště es uno de los más notables del siglo XX y fue residencia oficial del archiduque Franz Ferdinand, heredero al trono del Imperio Austrohúngaro, cuyo asesinato en Sarajevo, en 1914, fue uno de los detonantes de la Primera Guerra Mundial. El archiduque estaba casado con la condesa Sofía Chotek, quien por no pertenecer a una de las familias que ostentaban el trono en Europa no era bien vista por la familia real. Por ese motivo, la pareja fijó su residencia en la localidad de Benešov, fuera de Viena. El castillo de Konopiště está ubicado a 40 kilómetros al sur de Praga y se puede llegar en tren (de la estación de Benešov hay que caminar una media hora o tomar el trencito turístico) o por carretera. Durante la visita se puede ver, entre otras cosas, una colección de San Jorges y otra de las armas que pertenecían al archiduque. El lugar, además, está rodeado de un bosque y cercano a un lago.

  1. De película

El actual aspecto del castillo de Bouzov se debe a una reforma del siglo XIX, sin embargo, su historia se remonta a finales del siglo XIII y ha estado en manos de los Caballeros de la Orden Teutónica desde 1696. El lugar resulta como sacado de un cuento de hadas y por ello ha sido elegido escenario de diversas películas, además de rentarse con frecuencia para celebrar bodas. La parte más notable del edificio es su capilla neogótica, con su altar gótico, decorada con las lápidas sepulcrales de los maestres de la orden. El castillo ofrece varios recorridos para los visitantes y se ubica a 30 kilómetros de Olomouc.

  1. Un misterioso tesoro

Visitar el castillo de Bečov es como meterse en una película de misterio, donde por poco se pierde para siempre uno de los tesoros más notables de Chequia. El Relicario de San Mauro estuvo oculto durante 40 en la capilla de la Virgen María del castillo sin que nadie supiera de su existencia, hasta que un norteamericano intentó sacarlo del país y se desató una larga investigación. La restauración de la valiosa joya (que está considerada como la segunda más importante de Chequia luego de las Joyas de la Corona de Bohemia) llevó diez años y hoy se exhibe en el castillo Bečov. Se trata sin duda de una de las visitas obligadas en los alrededores de Karlovy Vary.

  1. Los palacios de Moravia

El complejo palaciego de de Kroměříž merece por sí mismo un viaje a Chequia para comprobar que no es casual que la Unesco lo haya incorporado en su lista de Patrimonio Cultural de la Humanidad. Pero más allá de la excepcional belleza de los jardines y el palacio de Kroměříž, Moravia cuenta con más palacios deslumbrantes que pueden ser la perfecta excusa para un recorrido que los abarque. Así, el paseo deberá pasar por el Palacio Arzobispal de Olomouc, el Palacio de Dietrichstein en Brno, el Palacio de Valtice, el Palacio de Buchlovice, el Palacio de Vizovice, el Palacio de Slavkov, el Palacio de Jaroměřice nad Rokytnou, el Palacio de Vranov nad Dyjí y tmbién el Palacio de Sobkův, en Opava.

  1. Entre gigantes de piedra

Incluso los paseos al aire libre por la naturaleza y los paisajes más asombrosos en Chequia tendrán su dosis de castillos ubicados frente a unas vistas privilegiadas. La excursión al Paraíso de Bohemia (Český ráj) ofrece la oportunidad de visitar un buen número de castillos, que varían según el itinerario elegido y que están situados a corta distancia entre sí, de modo que muchos amantes del trekking deciden ir de uno a otro siguiendo el sofisticado sistema de senderos checos. Algunas de las opciones más interesantes son el castillo de Kost, el castillo de caza Humprecht, el emblemático castillo Trosky (que, si bien está en ruinas, su silueta es la elegida para identificar a la zona), el castillo de Hrubá Skála (convertido en hotel), el castillo de Vranov, las ruinas del castillo Frýdštejn y el castillo Sychrov.

Bonus: El castillo ineludible de cada pueblo

¿Cómo no mencionar el castillo de Český Krumlov o el de Litomyšl, de Třeboň, de Lednice y Valtice? En cada pueblo encantador hay también un castillo soñado, de modo que quedará en cada uno elegir su favorito para darle vuelo a la imaginación y hacer realidad algún sueño.

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